Tomamos un café y platicamos mientras se consume un cigarrillo, la conversación es determinante, concisa, coherente; llevándonos a la pasión, al deseo, al empape., transcurriendo los minutos que aun no se han convertido en horas, que ha dejado de brillar el sol y se a tornado una nube gris, pero aun así no pasa el tiempo, es amena y se es cómoda. Manteniendonos ocupadas en solo mirar nuestro rostro y esos ojos que tal ves brillen, dejando de lado lo que curre alrededor, tal parece que la sociedad se destruye por si sola, -no tememos, no!, eso aun no pasa-, pensaremos que el dinero no nos dará la felicidad, formaremos un hogar en otro lugar, es solo cuestionamiento, -Daré todo por ti, susurrando quizá se escuchó, ahora seré yo quien responda?... me intriga el sentir , el saber y el preocuparme de que pensara si digo: -no es fácil, porque yo me preocupo por el presente para llegar al futuro... no!! no se destrozó pero quedo cociente, tal ves me reproche el cuento de nunca acabar.. y mi...
Pocas Palabras!