Una nube negra pasajera, que me quite el sueño por primera instancia al amanecer, rendimos el porvenir, de la angustia de querer comer un pastel con un solo mordisco, inquieta o distraída caminando sin saber;encuentras ese ser que con la premura, la alegría y sobre todo el esquivar cualquier objeto correr hacia a ti abalanzándose sin tropezar, echando su peso hacia a ti, y contraponiendo el mismo, con ese cálido abrazo que ni por mas ni menos, es de los que imaginabas cuando no puedes aterrizar, cuando estas en ese obstáculo que no dejas de mirar temiendo si es viable brincarle o solamente rodear. El instante donde la importancia del alrededor es un carajo, donde si tropiezas o caes no es cuestión de alarido, por que te tomo en sus brazo y quiso estar ahí, al saber que por ti quería solo apretar y saber que ahí esta, ahí en el lugar menos indicado, en donde no pasaba mas que la misma cotidianidad de un día normal. Tornarse a querer llamar la atención, no!! solamente estar presentes e...