Podemos percibir por un instante la mirada de una niña cuando observa un objeto sonante y atractivo, es quizá esa impaciente obsesión que le incita al querer tomar ese objeto, cuando giras a tu alrededor y fijas la mirada en esa niña, gesticulando, necia e impaciente, a querer alcanzar aquello que le llama la atención.. y que existe en la canilla de aquel brazo sostenido en ese ser que se pregunto: subestimamos los pensamientos de los demás?, puedo crearme mil fantasías en mi conciencia, erróneas tal ves, pero donde quedan aquellas ilusiones que nos hacen crecer y darnos cuenta que cada ves que observamos el horizonte, habrá alguien que dejara la arrogancia y mantendrá con paciencia que en la vida no se esta dejándolos segundos por mirar aquella niña que solo le hace feliz una pulsera que suena...
Pocas Palabras!